DIARIO DE UNA DOJE

Seguro que ya os lo pensábais, pero… ¡Me he apuntado a clases de Coreano!  Sin expectativas. Porque me apetecía.   Porque ya hacía tiempo que quería aprender otro idioma. Pero no los mismos de siempre. Uno con un alfabeto y sonidos completamente diferentes.  Quería cambiar mis conexiones neuronales.  Y quería recuperar sensaciones de cuando era pequeña.Sigue leyendo «DIARIO DE UNA DOJE»